Alberto García Erauzkin comparte con ADYPE su experiencia directiva al frente de Euskaltel

El expresidente de la compañía defiende la necesidad de convergencia entre la excelencia y el arraigo empresarial y repasa las decisiones estratégicas que permitieron convertirla en el principal operador del norte de España.

Bilbao, 15 de julio de 2026. La Asociación de Directivos y Profesionales de Euskadi (ADYPE) ha celebrado esta mañana un encuentro con Alberto García Erauzkin, expresidente de Euskaltel, bajo el título «Euskaltel: construir, negociar y decidir en una compañía estratégica». Durante su intervención, el directivo ha repasado la evolución de la operadora vasca desde su creación hasta su integración en MásMóvil, compartiendo las principales decisiones estratégicas que marcaron su trayectoria y las lecciones de liderazgo que extrajo tras más de dos décadas al frente del proyecto.

Tras una breve presentación de su trayectoria en puestos de alta dirección y en consejos de administración de organizaciones como ITP, BBK, Orkestra o Innobasque, García Erauzkin ha contextualizado el nacimiento de Euskaltel en 1993, primero con Euskalnet, sociedad pública creada por el Gobierno Vasco para desplegar una red troncal de fibra óptica y conectar los centros públicos; posteriormente, al albur del proceso de liberalización del mercado de las telecomunicaciones a mediados de la década de los noventa, y en la apuesta institucional por crear un operador integral de telecomunicaciones de capital privado con arraigo en Euskadi.

Ha recordado que el Gobierno Vasco impulsó en 1995 la creación de la sociedad junto a las cajas de ahorro, en un momento en el que las entidades financieras comenzaban a diversificar sus inversiones, lo que dio lugar al proyecto Euskaltel para hacer posible el desarrollo de una red propia de telecomunicaciones en Euskadi.

García Erauzkin se incorporó a Euskaltel en marzo de 1998 como director de Finanzas y Control, apenas unos meses después del inicio de la actividad de la compañía. El objetivo inicial, ha explicado, era desplegar una red de fibra óptica que llegara a todos los hogares y empresas vascas para ofrecer servicios de telefonía fija, internet y televisión digital, un proyecto respaldado inicialmente por una inversión cercana a los 200 millones de euros por parte de los accionistas, que en 2001 se amplió hasta los 400 millones de euros.

Según ha explicado, el éxito del proyecto se sustentó desde el principio en una apuesta decidida por la excelencia en la gestión y en la orientación al cliente, una estrategia que obtuvo una respuesta positiva del mercado.

Una transformación basada en el consenso

En el año 2000 asumió la dirección ejecutiva de Euskaltel, una etapa que ha calificado como especialmente compleja. Para afrontar los retos de la compañía impulsó una profunda reorganización interna y presentó un plan de acción que permitió alcanzar un EBITDA positivo el año siguiente.

Más allá de las decisiones empresariales, ha destacado la importancia de construir consensos alrededor del proyecto. «Nos empeñamos en explicar el proyecto a todo el mundo», ha señalado, recordando el esfuerzo realizado para implicar a instituciones, sindicatos y otros agentes sociales. Esa labor de diálogo permitió, según ha indicado, convertir Euskaltel en un proyecto compartido pese a las dificultades existentes, incluso desde el punto de vista territorial.

El despliegue de la red requirió además un importante esfuerzo operativo, con miles de reuniones con comunidades de propietarios y miles de actuaciones de instalación de infraestructuras por toda Euskadi.

La salida de Telecom Italia del accionariado en 2005 y la aparición de la figura del operador móvil virtual impulsada por la Unión Europea abrieron una nueva etapa para la compañía.

El arraigo como factor estratégico

Una parte importante de la intervención ha estado centrada en la evolución del accionariado de Euskaltel y en la entrada de fondos de inversión y la reducción de la participación de Kutxabank.

Aunque ha reconocido que los fondos aportan claridad en sus planteamientos —»siempre dicen la verdad y realizan planteamientos de entrada, salida y gestión muy claros»—, ha defendido la necesidad de preservar centros de decisión en el territorio. En este sentido, ha explicado que promovió la salida a bolsa de Euskaltel con el objetivo de mantener un accionista de referencia —Kutxabank­— que garantizara el arraigo de la empresa en Euskadi a la vez que permitiera abrir la senda de posiciones de liderazgo estatal.

«Los inversores entienden el arraigo como un factor que debe ser compatible con la excelencia del proyecto, y para el territorio es esencial para su desarrollo y vertebración», ha afirmado. En su opinión, además del empleo y la riqueza que genera una empresa, mantener los centros de decisión cerca del territorio resulta determinante para el propio territorio porque «cuando las cosas van bien, el territorio se beneficia especialmente, y cuando las cosas van mal, es el territorio más protegido».

Asimismo, ha defendido que el arraigo no depende únicamente de la composición accionarial. «Hace falta que el accionista lo apoye, pero sin directivos convencidos del arraigo es imposible», aseguró, citando como ejemplo compañías como Iberdrola.

La estrategia de crecimiento mediante la adquisición de R y Telecable permitió duplicar el tamaño de Euskaltel y convertirla en el principal operador del norte de España, con el objetivo de consolidarse como el cuarto operador estatal.

Durante su intervención también ha querido destacar la relación mantenida con las instituciones públicas, asegurando que nunca recibió llamadas para indicarle qué decisiones debía adoptar y que la colaboración institucional siempre se produjo desde el respeto a la autonomía empresarial.

El final de una etapa

García Erauzkin ha explicado que inicialmente había decidido abandonar Euskaltel en 2020, tras más de dos décadas vinculado al proyecto. Sin embargo, el cambio accionarial iniciado en 2019 con el incremento de la participación de Zegona y la pérdida del papel de referencia de Kutxabank precipitaron su salida.

La posterior adquisición de Euskaltel por MásMóvil supuso el traslado del centro de decisión fuera de Euskadi. «Euskaltel permanece como una marca muy reputada», ha señalado.

No obstante, ha destacado que la compañía mantiene los valores de orientación al cliente y excelencia que marcaron su desarrollo, y ha mostrado su confianza en que Euskadi continúe impulsando nuevos proyectos empresariales estratégicos.

Liderazgo basado en la serenidad y la honestidad

Como cierre del encuentro, Alberto García Erauzkin ha compartido algunas de las enseñanzas que considera fundamentales para cualquier directivo.

Entre ellas ha destacado que, en su opinión, es importante trasmitir serenidad al equipo, especialmente en los momentos difíciles; escuchar a las personas; actuar siempre con honestidad y con la conciencia tranquila de haber dado lo mejor de uno mismo; compartir las decisiones con todos los agentes implicados para construir proyectos colectivos; y entender que, además de capacidad técnica, un líder necesita generar confianza y tener «química» con el resto del equipo para alcanzar objetivos comunes.

 “ADYPE en corto”

Este evento se ha enmarcado la nueva línea de encuentros “ADYPE en corto”, un formato de aforo reducido que la Asociación ha puesto en marcha para acercar en exclusiva a sus asociados experiencias directivas de profesionales de reconocido prestigio.

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